miércoles, 25 de agosto de 2010

Todo está escrito

La mejor manera de retomar algo es hacerlo despacito, yo para no estresarme mucho escribiendo voy a hacerlo con lo que ya está escrito.

Bienvenidos a este post que repasa lo que hemos vivido y que sin filosofía barata seguirá hablando de mi dulce introducción al caos en cuanto a relaciones personales y sociales se refiere.

Los últimos meses han sido maneras de vivir en blanco y negro, como una marea que va y viene y me ha permitido salir de mi estado de stand by, escribir de la chica de ayer y de la princesa de hoy.
Siempre quise reflejar lo que hemos vivido, lo que pienso cada dos minutos, que varía según el momento y que va desde el roce de tu cuerpo hasta estar quemando todos tus recuerdos.

Amplio abanico con el que preguntarse a qué saben los besos que no se dan desde que nos estamos dejando, salir, beber por la vereda de la puerta de atrás y dejar de ser el perro verde para ser un soldadito marinero sin suerte.

Sí, prefiero la melancolía para pensar bajo el sol de invierno que me equivocaría otra vez si tú te vas antes de que cuente diez e irremediablemente acabaría cerca de las vías, fumando un cigarrito abrazado a la tristeza, pidiendo pastillas para no soñar y con el corazón oxidado. Así estoy yo sin ti.

Así pues, niña dime tú que al cantar puedes curar este corazón de mimbre que sólo necesita respirar y no pensar que nos sobran los motivos para saber que aquí todo tiene su fin.

Para la próxima prometo echarle imaginación.

lunes, 2 de agosto de 2010

Balance productivo de un domingo de resaca

El hombre es realmente un ser productivo, nos decía Karl Marx hablándonos de alienación económica, pero en el día de hoy (ya es ayer) yo no he conseguido transformar mi realidad ni por supuesto transformarme a mi mismo. Si nos olvidamos de la alienación económica y reducimos el ser productivo a eso, producir o lo que es lo mismo, hacer algo de provecho, sacar un rédito emocional o afectivo (evidentemente no laboral...) del día de hoy, esta empresa se puede ir perfectamente a la mierda, perdón, a la quiebra.

Tras dos días de un intenso amancebamiento a base de viandas de la tierra y ricos caldos de importación, no hemos logrado nada más satisfactorio que unos pocos dolores y una excesiva (como diría Coronado) regularidad del tránsito intestinal.
Por si esto fuera poco, la verdad de mi re-invención en alguien uraño, seco, solitario, parco, aburrido, ex-sociable, criticón, soso y en ocasiones incorrecto y maleducado me ha dado en toda la boca y me he visto como parte activa de una soledad ajena, inexistente salvo en su mente pero que claramente he contribuído a alimentar puesto que yo propuse el juego sin haberme leído antes las reglas. Con lo cual, la producción del día entra en números rojos.
Si seguimos sumando, nos encontramos con que mi decisión sobre donde debo parasitar esa semana se toma más por alguna de mis múltiples y seguramente ficticias (y no reconocidas) necesidades afectivas que por alguna de mis escasas opciones de pensar fría y racionalmente. La suma sigue siendo productivamente negativa.

El intento de remontar a costa de rebuscar en mi ya casi olvidada decisión de ser sociópata se convierte en otro gran batacazo. El definitivo, el que me impulsa a ponerme a escribir esta ristra de sandeces que no tienen por donde cogerse pero que a veces liberan y te permiten seguir siendo igual de torpe pero más aliviado. Me consuela saber que tengo los mismos lectores, o menos, que la hoja parroquial en una casa de putas y que por tanto, los juicios sobre esta tontería de la productividad personal que se me ha venido a la cabeza leyendo a Marx, serán pocos y seguramente realizados desde el cariño mal entendido de los que me conocen, desde la indiferencia más absoluta de quien me conoce más o desde el entendible odio cibernético y literario de quienes no tienen el terrible disgusto de conocerme e incluso de quien teniéndolo prefiere convertirme en el malo malísimo de sus desequilibrios a olvidarme y seguir con su infelicidad eterna.

Buscaremos cambiar el balance de resultados aun siendo bastante peor con los números que con las letras, que leyendo esto se puede comprobar que es difícil.

PD: joder que mierda acabo de escribir...lógicamente el título lo voy a poner ahora.

jueves, 29 de julio de 2010

Contraposición

¡Qué sencillo ves todo desde tu atalaya de niña de 6 años!...

Algo parecido le decía Maxi a su hija en un momento de sus vidas. Vale, está claro que aquí no existe Maxi ni la niña de 6 años, pero la atalaya de la despreocupación, del ojos que no ven corazón que no siente es demasiado heavy para un terminator de mantequilla.

Está claro que disfrazamos el "es lo mejor para mi" con simplemente "es lo mejor para nosotros". Somos cobardes por naturaleza (todos), pero sólo algunas personas tienen la capacidad de sustituir la primera persona del singular por un plural mayestático (o majestático) en el que ocultar sus miedos, sus traiciones a sí mismo/a. Ese nosotros no deja de ser un mi por muchas vueltas que le des. Imponer nunca tuvo buena recompensa, menos cuando a quien le impones ha demostrado de sobra tener un carácter más difícil que el de Zipi y Zape con aquello de "prohibido hacer...". Si prohíbes, cohartas o impones, más ansia tendrá esa persona en acercarse a su propósito.
Todo lo que tu silencio impuesto me obliga ( o nos obliga en plural mayestático) acaba retumbando en el pobre silencio de las cabezas solitarias.
Y entonces llega una noche, y le das vueltas, y no lo quieres hacer pero lo haces...y vuelta a empezar.

Jugar a niñatos no se me da bien, incumplir la palabra dada tampoco.
Ojalá todos podamos decir lo mismo algún día.
De todas formas, la culpa siempre será de aquel que pide agua porque tiene sed.

lunes, 19 de julio de 2010

Soneto clásico de un drama contemporáneo

Cuéntale en qué piensas cuando callas
háblale de quién te quita el sueño
grítale, corazón, quién es tu dueño
que no vives la vida, que la ensayas.

Dile quién te abraza si estás triste
que sus brazos son sólo un instrumento.
Explícale que no hay ni un momento
que olvidemos lo que dí y me diste.

Que el sueño de una noche de verano
comienza en una mesa entre castaños
caminando dos sombras de la mano.

Que esta obra curará nuestros daños
no diremos más te quieros en vano
que el ensayo dura ya muchos años.

jueves, 15 de julio de 2010

Debate sobre el estado de la ¿nación?

Ha finalizado esta mañana el debate sobre el estado de la ¿nación? y como en los últimos años ha vuelto a ser un fiasco monumental.
No voy a entrar en las generalidades que podemos leer todos en los periódicos, esos papeles que arriman el ascua a la sardina que más les interesa, algo que difiere bastante de la labor informativa que se les presupone. En fin...que ya ha quedado claro que Zapatero ha salido como ha podido y que Rajoy, el hombre, pues en su línea de mucho ruido y pocas nueces.

Lo que realmente me preocupa es el escaso nivel del debate político de este país. Unos y otros son incapaces, no ya de proponer iniciativas, sino de interpelarse y responder sobre la misma cosa. El debate, por tanto, deja de ser debate para convertirse en dos discursos paralelos que jamás se cruzan. Yo creo que no se cruzan ni para insultarse porque hasta para esto son previsibles y faltos de imaginación nuestros inefables políticos.
En la mañana de hoy, Rajoy ni se ha presentado a escuchar a los grupos minoritarios, pero es que el Sr.Presidente del Gobierno les ha dado la réplica con un tono desenfadado, con continuas sonrisas y escasa seriedad que creo sinceramente que también requieren, para eso es mejor no ir. Vergonzoso.

Por otro lado, tenemos el gravísimo problema de la representación ciudadana en la cámara baja. La no existencia de equidad entre votos y escaños debido a la nefasta Ley Electoral que tenemos, nos pone ante el panorama actual (lleva así más de 30 años) en el que según la circunscripción en que te presentes, un puñado de votos te dan 8 diputados o más de un millón sólo te reportan 2 escaños. Con semejante situación es difícil que los ciudadanos se sientan representados y que los acuerdos que se alcancen vayan en favor de la mayoría.

En definitiva, que queda demostrado una vez más el lamentable nivel del debate en el Congreso, que sabemos que los acuerdos siempre beneficiarán a las minorías cuya ecuación voto-escaño es más favorable debido a sus circunscripciones y que por supuesto será una quimera intentar averiguar si España es una nación y el debate es sobre esto, un conjunto de naciones y debemos tener un conjunto de debates, un artificio que acabará por reventar, un chiste o un país muy serio con 46 millones de habitantes, muy respetables todos ellos y que piden que sus políticos sean, a su vez, serios también.

¡Qué país!

sábado, 10 de julio de 2010

Expectativas

Cuando lo normal es que tu foto aparezca al lado de la palabra PESIMISTA en el diccionario, momentos como los que se avecinan son extraños, raros, no encuentras tu sitio.
Las noticias se han sucedido en los últimos días, no son ni buenas ni malas sino noticias que te hacen estar expectante. Para que se conviertan en buenas o malas aun falta algo. En todas.
Como tengo claro que no existen las casualidades y sí las CAUSALIDADES, tenemos que buscar convertir las expectativas en buenas noticias. La buena suerte no existe por sí sola, hay que buscarla, encontrarla y convencerla de que somos el compañero de viaje ideal.
Una tras otra iremos intentándolo, por mi y por quien quizá agradezca que mi cabeza dedique cierto tiempo a buscar su buena suerte, que será siempre la mía también. En equipo se buscan y se encuentran mejor las causalidades que nos llevan al éxito.
Hubo una época en que...

viernes, 2 de julio de 2010

Insomnio

Son fechas, éstas que estamos pasando, en que dos historias se mezclan irremediablemente. Por un lado la rabia contenida, la mala hostia que me pone leer infamias y el tragar saliva para no entrar al trapo. Y por otro la impotencia, la espera agotadora, el respeto a una decisión a todas luces mal tomada que me lleva a una preocupación dolorosa y seguramente nada comprendida desde el otro lado del hilo telefónico aun colgado, inerte, sin vida ni esperanza. Se junta todo entre finales de junio y principio de julio, días calurosos, noches pegajosas que impiden dormir normalmente y que invitan a una reflexión pausada que evite momentos de tensión ya olvidados en un carácter viejo que mudé como una pitón se deshace de la piel seca. Sirve este insomnio veraniego para ordenar las ideas, al menos las que no se funden con el calor. Vuelves al punto de partida, buscas los fallos, conoces sus reacciones, sabes qué hace y por qué lo hace y eso te desconcierta aun más. Das otra vuelta en la cama, revisas viejas fotos, imaginas las nuevas, idealizas el futuro y acabas dormido por agotamiento, el sueño te vence pero el cerebro no descansa y te condena a soñar. Y cuando despiertas y te das cuenta de lo que has soñado se te dibuja una sonrisa en la cara, eres la persona más estúpida del universo, pero estás contento. De repente levantas la persiana y la cruda realidad te hace cerrar los ojos de nuevo, ya no por la luz sino porque te das cuenta de que los imposibles no se dan, y menos en ti que tienes molde de perdedor. Con lo cual, miras el movil, piensas algo que enviar pero lo borras. Comienza un nuevo día, termina una noche en vela.